jueves, 1 de agosto de 2013

el había una vez de un punky; sin prisa la navaja en su nariz.
la mentira descubierta tras la cortina de un baño de hotel.
agradecidos de la pornografia sin cortes ni publicidad.
una prisión por decisión en un arrevato de novela.
rumores de humo en peleas de boxeador sin contrincante.
las mil y una noche de un rufiante.
cual pirata de cuento sin diente y arete de oro;
adolescente consentido queriendo ser maliante.
sin direccion, ni poder.
la imponencia tan irreverente se pierde entre su lengua,
y entre la bocanada de ciento y un promesas ...
secuestra minutos y apaga su luz.

perdidas

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